Sobre Mercedes
Mercedes Carrizo es terapeuta, decodificadora biológica y facilitadora de procesos de conexión interior. Desde hace más de 15 años acompaña a personas que atraviesan procesos emocionales, momentos de cambio y etapas de profunda transformación personal.
A lo largo de su camino ha acompañado a más de 3.000 personas, tanto en Argentina como en otros lugares del mundo, integrando diferentes herramientas y una mirada que contempla al ser humano en todas sus dimensiones: emocional, mental, física y espiritual.
Su recorrido incluye la Decodificación Biológica, los Registros Akáshicos, la canalización y el acompañamiento emocional consciente, herramientas que pone al servicio de cada proceso de una manera profundamente personalizada. Para Mercedes, no existen dos historias iguales y, por lo tanto, tampoco existe una única manera de acompañarlas.
Su trabajo parte de la escucha. De comprender qué hay detrás de aquello que se repite, de los vínculos que duelen, de los conflictos que parecen no resolverse o de esos momentos en los que una persona siente que algo en su vida necesita cambiar, aunque todavía no sepa exactamente qué.
Además de sus sesiones individuales, Mercedes realiza acompañamientos mensuales, creando espacios de encuentro sostenidos en los que es posible profundizar en el campo personal, los vínculos y el campo abundante, respetando siempre los tiempos y el proceso de cada persona.
La espiritualidad ocupa un lugar esencial en su manera de comprender la vida. Su trabajo invita a ir más allá de lo evidente, pero también a volver al cuerpo, a las emociones y a la propia historia. No se trata de decirle a alguien qué camino debe tomar, sino de acompañarlo a escucharse con mayor profundidad y recuperar su propia voz.
Después de más de 15 años de recorrido, su propósito continúa siendo el mismo: acompañar a las personas a recordar quiénes son, reconectar con su valor, desligarse de aquello que las mantiene prisioneras y aprender a ser cada vez más fieles a su propio corazón.
Para Mercedes, cada encuentro es también un encuentro entre almas. Un espacio donde, muchas veces, comienza a hacerse visible aquello que internamente ya estaba pidiendo ser mirado.